20 atracciones imprescindibles en La Habana, Cuba
Centroamérica

20 atracciones imprescindibles en La Habana, Cuba

Con más de dos millones de habitantes, La Habana es una de las ciudades más grandes y más vibrantes del Caribe. También es una de las ciudades más seguras y antiguas de la región, con una rica historia y patrimonio cultural, y pronto celebra su 500 aniversario en 2019.

Ya sea que desee sumergirse en la cultura o pasar una noche divertida bailando y bebiendo cócteles, Seguro que la pasarás de maravilla en la capital cubana. También puedes ir de museos por la Habana, una ciudad llena de historia y cultura.

Ver El Cañonazo en San Carlos de la Cabaña

San Carlos de la Cabaña es la fortaleza más grande construida por el Imperio Español en las Américas. Todas las noches a las 9:00 PM, el cañón es disparado, reminiscencia de la época colonial, cuando el cierre de las puertas de la ciudad colonial fue anunciado por un disparo de cañón.

Si deseas encontrar un buen lugar para ver toda la ceremonia con soldados que marchan con trajes viejos, te recomendamos llegar antes de las 7:00 PM. También es un gran lugar para ver la puesta de sol sobre la ciudad.

Cómo llegar

La forma más fácil es coger un taxi desde La Habana Vieja o uno de los muchos autobuses públicos (A83, P8, P11, A95, A40) que van a través del túnel de la Bahía de La Habana hacia La Habana del Este. Simplemente baja en la primera parada justo después de pasar el túnel y camina hasta la fortaleza. El precio de admisión es de 8 CUC.

Empápate de cultura en el Gran Teatro de La Habana

El Gran Teatro de La Habana es uno de los teatros y edificios emblemáticos más importantes de la capital cubana. Es el hogar del Ballet Nacional de Cuba, una de las compañías de ballet más reconocidas del mundo, fundada en 1948 por la ex prima ballerina Alicia Alonso.

Asistir a una de las presentaciones de clase mundial es una oportunidad verdaderamente única, pero si decides no ver una actuación, al menos deberías admirar la hermosa arquitectura del teatro desde el Parque Central.

Visita El Capitolio

Inaugurado oficialmente en 1929 en el Paseo del Prado, el Capitolio de La Habana es una presencia distintiva en el horizonte de La Habana. El Capitolio reabrió al público en marzo del 2018, después de ocho años de una renovación costosa.

Es quizás el edificio más lujoso e impresionante de La Habana: debajo de la cúpula de 91.73 metros de altura se encuentra la Estatua de bronce de 17.5 metros de altura de la República.

Se dice que tiene un diamante en la entrada, robado durante la era republicana y reemplazado por uno falso. Techos y salones son magníficos. Ahora es el hogar de la Asamblea Nacional de Cuba, pero se mantiene abierto a los visitantes (precio del ticket de entrada: 3 CUC. Visita guiada: 4 CUC).

Escuchar jazz en vivo

Las noches en La Habana ofrecen una oportunidad que es única en algunas ciudades: música en vivo de primera clase en cafés y clubes, pero sobre todo jazz en vivo. Jazz latino, jazz cubano, jazz latino afrocubano … La gente lo llama de muchas maneras, pero este es el jazz que cada año atrae a miles de conocedores y entusiastas de muchos países, música que proviene de siglos de mezclas y un poder musical integrado en Cuba. de ser.

La Zorra y el Cuervo (Avenida 23) y Jazz Café (Paseo Avenue, cerca del hotel Meliá Cohíba) son dos clubes para improvisaciones y noches vibrantes.

Pasa un día relajándote en las playas cercanas a La Habana

Si deseas pasar un día en la playa, dirígete a Playas del Este, donde puedes encontrar una franja de playas de arena blanca que se extienden a lo largo de 30 kilómetros al este de La Habana. Bacuranao, Tarará, El Mégano, Santa María del Mar, Boca Ciega, Guanabo, La Veneciana y Brisas del Mar hacen una sucesión de playas bien establecidas, algunas son pequeñas y aisladas, otras populares y frecuentadas.

Ubicadas a solo 20 minutos en automóvil del centro de la ciudad de La Habana, puedes acceder fácilmente a las playas tomando un taxi colectivo o “almendrones” (autos americanos antiguos) por aproximadamente 20 pesos cubanos o un CUC y autobuses públicos como el A40, 400.

Visita la Fábrica de Arte

La Fábrica de Arte Cubano es un espacio cultural innovador que se inauguró en 2014. Una antigua planta de aceite hecha de ladrillos se adaptó a un espacio mixto que combina salas de conciertos, galerías de arte, cines y bares.

Puedes encontrar disfrutar de conciertos, desfiles de moda, exposiciones de arte y fotografía celebradas en Fábrica de Arte. Es sede de eventos como el Havana World Music Festival. Celebridades como Mick Jagger, Michelle Obama, Katy Perry, Billy Gibbons, Lady Gaga o Bon Jovi han estado allí. (Entrada: 50 pesos cubanos o 2 CUC. Las bebidas comienzan a partir de 2 CUC).

Echa un vistazo a la vida cotidiana de los cubanos en las ciudades cercanas: Cojímar, Santa María del Rosario

Los pueblos cercanos a La Habana ofrecen la oportunidad de ver la vida cotidiana de los cubanos.

Cojímar es un pueblo costero de pescadores ubicado a siete kilómetros del centro de La Habana. Tranquilo, con una arquitectura típica, muy cerca de la historia del escritor estadounidense Ernest Hemingway y elegido por muchos viajeros que buscan mariscos cerca del mar (en La Terraza, inaugurada en 1925, el precio promedio de una comida comienza en 8 CUC). Coge un autobús público que vaya hacia el este por el túnel, o un taxi colectivo desde los alrededores del Parque de la Fraternidad o El Capitolio (20 pesos cubanos o un CUC, quizás un poco más).

Hacia el interior, a 20 km del centro de La Habana, Santa María del Rosario es un pueblo rural que alberga una de las iglesias más famosas de Cuba, la Iglesia de estilo barroco Parroquial de Nuestra Señora del Rosario, construida en 1760, con valiosas pinturas en su Interior y columnas recubiertas de oro sobre su altar.

La ciudad conserva parte de su antiguo aire colonial. Es posible llegar allí tomando el autobús público P2 desde El Vedado o P7 desde el Parque de la Fraternidad (La Habana Vieja) hasta El Cotorro, y luego la A6 hasta Santa María.

Piérdete en la ciudad

A veces, la mejor manera de explorar la capital cubana es caminar sin guías ni horarios ni dirección, simplemente seleccionando un momento y un punto de partida, y luego dejarse llevar. El ritmo propio de la ciudad y el paisaje urbano se convierten en tu guía. Esta es una manera increíblemente gratificante de autodescubrir a La Habana, y una oportunidad para tomar fotografías que nadie ha tomado y ver cómo los Habaneros (residentes de La Habana) viven sus rutinas.

Ir a bailar en la calle obispo

Obispo es una calle bordeada a ambos lados por cafés, bares y tiendas, vendedores ambulantes que ofrecen artesanías y casas donde se venden pinturas populares. Comienza en el Parque Central, cerca del Museo Nacional de Arte y del hotel Gran Manzana Kempinski, y va directo a la Avenida Port, a solo diez metros de la bahía.

Hay grupos de música tradicional tocando en cafés, que se encuentran principalmente en las esquinas. Mucha gente se reúne para escuchar o bailar música, generalmente son cubanos.

Escucha el sonido de The Beatles

El Submarino Amarillo (Yellow Submarine) es un club ubicado en El Vedado donde la gente va a escuchar música en vivo y donde la escena, el ambiente amarillento (arte pop, fotografías y letras en las paredes) y el programa están diseñados como un homenaje a The Beatles La música rock, pop y folk se toca en vivo todos los días.

Visita la escultura de John Lennon

El club (17 y 6 de la calle) está situado junto a Lennon Park, famoso por la escultura de bronce de John Lennon colocada en uno de sus bancos desde el año 2000. Lennon aparece sentado tranquilamente en el banco, con las piernas cruzadas y mirando hacia adelante. Muchas personas vienen y se sientan en el banco, se toman una foto con Lennon o dejan flores en la escultura.

Disfruta de una copa de vino mientras el sol se pone sobre La Habana

Esta experiencia solo requiere comprar una botella de vino en una licorería o supermercado e ir al otro lado de la bahía a través del túnel o por lanchitas. La Habana al atardecer es una fotografía antigua en tonos sepia que lentamente se convierte en una pintura de color rojo y naranja antes de oscurecerse, cuando las luces de los automóviles y las farolas comienzan a parpadear. Un escenario tranquilo para conversar o simplemente mirar tranquilamente el paisaje.

Admira la arquitectura de la ciudad

La Habana colonial (siglos XVII, XVIII y XIX) no es la única atracción disponible en la capital cubana en términos de arquitectura. Las “calzadas” son viejas avenidas que crecían desde caminos rústicos hasta calles anchas bordeadas por mansiones que con el paso de los años se convirtieron en viviendas de bajos ingresos e incluso en “solares”, una versión degradada de la vivienda.

Calzada del Monte (comenzando en el Parque de la Fraternidad, La Habana Vieja), Calzada del Cerro (que continúa Calzada del Monte) y Calzada de 10 de Octubre se encuentran entre las calzadas más distintivas de La Habana. Caminar por estas calles, flanqueadas por columnatas interminables, entre los vendedores que venden casi todo y detectar la antigua magnificencia de los edificios es una experiencia interesante.

Miramar exhibe hermosas mansiones que muestran hasta dónde llegó el movimiento moderno en Cuba. Santo Suárez es otro barrio residencial, que mezcla arquitectura de principios del siglo XX y el movimiento moderno.

Paseo por el malecón

El Malecón, el largo paseo que recorre 8 kilómetros a lo largo de la costa de la ciudad de La Habana, es un lugar para refrescarse en los días y noches calurosos, simplemente caminar o sentarse en la pared sólida y dejar que la brisa del mar haga su trabajo.

Mucha gente dice que El Malecón es un estado de ánimo y un banco pacífico de 8 kilómetros de largo, la fachada costera de la ciudad de La Habana. Un paseo marítimo para compartir con la gente, para pasar el rato con amigos o simplemente relajarse y mirar el mar.

Admira los encantadores interiores de los cafés

Hay lugares en La Habana donde la gente va para el desayuno, las tapas, las bebidas o el café y termina casi hipnotizada por el diseño y la decoración. Algunos de estos locales están diseñados para lograr un ambiente vintage, algunos son audazmente modernos y otros son arte puro, colecciones de recuerdos o exposiciones de creatividad que redefinen los significados de objetos y espacios.

El Escorial es una cafetería para disfrutar del ambiente colonial en la Plaza Vieja, Habana Vieja. El Café Fortuna Joe (Primero y 24, Miramar) hace que la gente crea que ha llegado a la casa de algún coleccionista y se da cuenta de que es posible disfrutar del café sentado en una bañera o en un viejo automóvil estadounidense semicortado. BelviewArtCafé se encuentra en el 19 y 6, El Vedado. Tranquilo, magistralmente diseñado con un estilo ecléctico, es perfecto para charlar, relajarse o leer.

Visita el Estudio Figueroa-Vives

Las galerías o estudios privados de arte han proliferado alrededor de La Habana en los últimos años. Estudio Figueroa-Vives (calle 21 entre las calles H y I, El Vedado) fue desarrollado por una familia de artistas y curadores y es uno de los estudios más innovadores.

Más de dos décadas de promoción, exhibición y creación de arte hacen de este lugar una buena opción para aquellos que buscan apreciar el arte cubano en un ambiente creativo.

La peregrinación a San Lázaro

El 16 de diciembre, víspera del Día de San Lázaro, miles de cubanos llegan en peregrinación al Santuario-Iglesia nacional de San Lázaro, ubicado en el pueblo de El Rincón, a 17 kilómetros al sur del centro de La Habana.

Ser testigo de la peregrinación es una experiencia que afecta no solo a los visitantes, sino también a los cubanos. Lo que hacen los creyentes que vienen de toda Cuba para expresar su fe en el santo (cargando rocas pesadas, arrastrándose o caminando sobre sus rodillas por kilómetros …) deja una fuerte impresión en quienes miran las escenas. Es una expresión religiosa pero también cultural.

Cruzar la bahía en lanchitas

Los habaneros llaman lanchitas a pequeños lanzamientos que cruzan la bahía entre la terminal conocida como Emboque de Luz, en La Habana Vieja, y las pequeñas ciudades de Casablanca y Regla. Es un viaje corto (solo 1 peso cubano, cinco centavos de dólar) y permite compartirlo con los cubanos, hablar con los pescadores e imaginar la ciudad desde otra perspectiva.

En Casablanca, la gente puede llegar a El Cristo después de subir una colina. Indiscutiblemente, una de las mejores vistas de la ciudad. El Cristo es una escultura de mármol de carrara de 20 metros de altura realizada por una mujer que se eleva 51 metros sobre el nivel del mar. Fue esculpido en Italia y bendecido por el papa Pío XII.

Regla es un pueblo pintoresco donde las tradiciones afrocubanas están profundamente arraigadas, hogar de uno de los tres santuarios nacionales de Cuba, el Santuario de la Virgen de Regla.

Después o antes de este viaje, es un buen momento para pasear por las plazas coloniales o tomar un café o una comida ligera en uno de los muchos cafés y paladares disponibles en la Habana Vieja, como Nao, ubicado en la calle Obispo número 1 y A diez metros de la bahía, que permite tomar una mesa al aire libre para observar el movimiento de la ciudad, tal vez un barco grande o un crucero que ingrese al puerto.

Comprar recuerdos cubanos en Almacenes de San José

A varios metros de la terminal de lanchitas, el lugar conocido como Almacenes de San José ofrece una amplia gama de artesanía cubana. Este es un gran almacén antiguo renovado hace unos años donde los vendedores venden arte popular, pinturas y recuerdos. Hay una larga terraza al final del almacén para tomar una copa o un aperitivo y una vista cercana del puerto de La Habana.
En el camino a Almacenes de San José hay una pequeña cervecería, y un muelle flotante con pasamanos para un agradable paseo y una vista más amplia de la bahía.

Explora las afueras verdes de La Habana

Hay una vasta zona verde a 25 kilómetros al sur del centro de La Habana. El Parque Lenin (un parque de diversiones) y el Zoológico Nacional (con una pradera africana donde se pueden ver rinocerontes, hipopótamos, jirafas y otros animales) se encuentran en esta zona.

Ideal para relajarse, caminar o almorzar en plena naturaleza, encontramos el Jardín Botánico Nacional, hogar de más de cuatro mil especies, 200 mil plantas repartidas en 600 hectáreas. Es posible llegar allí en autobuses públicos (P8 desde el túnel de La Habana y Parque de la Fraternidad hasta la última parada en Reparto Eléctrico, y luego 88).

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